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EL ORIGEN De donde viene y a donde nos lleva esta historia. Desde que el Metro de Madrid se inaguró en 1919 no ha parado de crecer. Cuando empezaron a circular los primeros trenes, se creó su logotipo, su imagen y señalización.
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EL ORIGEN De donde viene y a donde nos lleva esta historia.

Desde que el Metro de Madrid se inauguró en 1919 no ha parado de crecer.
Cuando empezaron a circular los primeros trenes, se creó su logotipo, su
imagen y señalización.

Así se inicia una estética de colores, tipo de letra, etc., que se aplicaba a la
señalización de las primeras líneas, estaciones y accesos. Algo de aquello
queda en la estación de Chamberí, hoy fuera de uso y convertida en museo.
Con el tiempo los criterios estéticos han ido cambiando pasando por
diferentes etapas y perdiendo lo que fue la esencia gráfica del principio.

Aquellos comienzos son el punto de partida para inaugurar esta web.
Se trata de rescatar la imagineria, señalización y otros aspectos gráficos del
Metro de Madrid en sus comienzos. Lo que da paso a un primera tirada de
carteles que reflejan la estética de entonces.

Después de los primeros años se suceden cambios de imagen que no
conservan la imagen inicial. Al contrario, todo aquello se abandona entrando
en un periodo confuso y falto de consistencia. Hasta que con el aumento de
líneas y estaciones se aborda la gráfica de hoy. Gráfica basada en una
señalización eficiente que busca orientar y dirigir al viajero con cero glamur
y sin ninguna conexión visual con los orígenes.

A pesar de la escasa documentación y referencias existentes de los primeros
años del Metro, una vez realizada la primera serie de carteles, tomamos
algunos elementos visuales iniciales como inspiración para recrear, alterar
y modificar rasgos originales que se prestan a imaginar otras vías gráficas
posibles, que bien pudieron tomar forma y ver la luz en su momento.

Esto es lo que inventamos ahora como ejercicio estético y homenaje a aquel
Metro y a sus primeras estaciones, cuyos nombres, salvo pocas excepciones,
han permanecido casi 100 años. A partir de aquí las posibles soluciones
gráficas son infinitas lo que permite que la imaginación vuele en torno a una
serie de nombres de estaciones que formaron las primeras líneas y con los
que especulamos para recrear el toque original y nostágico que tuvo.

El origen
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